Bruxismo y dolor cervical: cómo se relacionan y cómo aliviar

bruxismo y dolor cervical

¿Sabías que apretar los dientes constantemente puede ser una de las causas más comunes de dolor cervical?

El bruxismo, ese hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, sobre todo por la noche, genera una tensión excesiva en los músculos mandibulares y cervicales. Con el tiempo, esta sobrecarga puede producir rigidez, cefaleas tensionales y sensación de fatiga en la zona del cuello y la cabeza.

Cómo se conecta el bruxismo con el dolor cervical

Cuando los músculos de la mandíbula permanecen contraídos durante horas, el esfuerzo se transmite a los músculos del cuello, hombros y espalda alta. Esta tensión sostenida altera la postura y puede llegar a provocar puntos gatillo, desequilibrios musculares y compresión articular. Además, el estrés y la ansiedad, factores frecuentes en el bruxismo, potencian la contractura muscular, creando un círculo vicioso de dolor.

El bruxismo puede estar conectado al estrés

El bruxismo ha aumentado de forma notable en los últimos años. Según el Consejo General de Dentistas de España y la Fundación Dental Española, la prevalencia del bruxismo pasó del 6 % en 2019 al 23 % en 2023, un incremento que los expertos relacionan principalmente con el aumento del estrés y la ansiedad tras la pandemia.

Qué podés hacer para aliviarlo

  • Evita mascar chicle o alimentos muy duros que aumenten la tensión mandibular.
  • Aplica calor local en la zona de cuello y mandíbula.
  • Practica ejercicios de respiración y relajación antes de dormir.
  • Consulta con tu fisioterapeuta para aprender ejercicios de estiramiento específicos.

Profundizando un poco más

Muchos pacientes con bruxismo no son conscientes de que también presentan alteraciones en la movilidad cervical y en la postura de la cabeza. Cuando la mandíbula se mantiene en una posición adelantada o forzada, el cuello compensa generando contracturas en músculos como el esternocleidomastoideo o el trapecio.

En fisioterapia, además de trabajar la zona mandibular, se busca restaurar el equilibrio entre la musculatura anterior y posterior del cuello, mejorar la alineación de la cabeza y reducir la hipertonía que contribuye al dolor.

También es recomendable evaluar el patrón respiratorio, ya que muchas personas con bruxismo tienden a una respiración superficial y bucal, que aumenta la tensión del sistema cráneo-cervical.

La solución fisioterapéutica

En Althea, abordamos el bruxismo y el dolor cervical de forma conjunta mediante fisioterapia craneomandibular y técnicas de liberación miofascial. Estas sesiones ayudan a relajar la musculatura de la mandíbula y el cuello, mejorar la movilidad cervical y disminuir la presión que causa el dolor. Además, trabajamos ejercicios neuromusculares y educación postural para que el paciente aprenda a detectar cuándo está apretando y cómo liberar la tensión. Con unas pocas sesiones, el descanso mejora notablemente y el dolor cervical disminuye de forma duradera.

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